FILTROS TERAPEUTICOS

Evitan el deslumbramiento, los reflejos molestos, aumentando el contraste y el confort visual.

Es conocido que la mayoría de los pacientes con enfermedades oculares fomentadas por la exposición solar, como la Queratitis por exposición solar, cataratas, pinguécula, pterigium, y DMAE presentan una alta sensibilidad al deslumbramiento.

Evitan el deslumbramiento, los reflejos molestos, aumentando el contraste y el confort visual.

Además atenúan la luz excesiva a niveles óptimos para el paciente, ya que transmiten selectivamente las longitudes de onda y absorción seleccionadas.

Hay tres tipos de iluminación:

1. LUZ NATURAL

La luz natural es diurna, la luz solar. Este tipo de iluminación es muy variable, presentando ventajas e inconvenientes, pues cambia su contenido espectral en función de las condiciones meteorológicas y según los diferentes momentos del día y del año; en días muy despejados, en el interior de los edificios puede ser causa de deslumbramientos y sombras y ocasiona constantes adaptaciones oculares especialmente a las personas con deficiencias visuales al entrar o salir de los mismos.

Además las lesiones oculares pueden producir alteraciones en la percepción de las sombras.

2. LUZ ARTIFICIAL

La luz artificial nos la proporcionan las lámparas incandescentes, las halógenas, las fluorescentes y de alta intensidad.

3. LUZ GLOBAL

La luz artificial incandescente es una buena alternativa a la luz natural. Se produce luz mediante la incandescencia de un filamento contenido en el interior de una ampolla de vidrio.

Las ventajas que tiene este tipo de iluminación son: Bajo coste, son fuentes que no necesitan equipos para poder ser encendidas y tienen un espectro continuo por lo que tienen capacidad para reproducir todas las radiaciones del espectro visible.

Por otro lado, los inconvenientes que encontramos en este tipo de iluminación son: Desprenden mucha cantidad de calor y la sensibilidad que tienen a la variación en la tensión nominal, es decir a la tensión aplicada sobre ellas, lo que conlleva una gran variación en el flujo luminoso y su eficacia.

Adaptación a la luz y a la oscuridad:

El proceso de la visión se produce en una variada gama de intensidades luminosas, gracias a la capacidad de adaptación.

Los principales receptores de luz son los conos y los bastones.

Los conos se adaptan rápidamente a la oscuridad y son menos sensibles a los niveles inferiores a 0.1 lux que los bastones. La sensibilidad de los bastones a bajas intensidades de iluminación es mucho mayor que la de los conos, pero la agudeza visual que proporcionan es menor.

La agudeza visual de los bastones es prácticamente la misma en toda la superficie de la retina.

El proceso de adaptación es el resultado de unas variaciones fotoquímicas que hacen que una sustancia llamada rodopsina se decolore con la luz y se regenere en la oscuridad, hasta alcanzar un nuevo equilibrio acorde con la nueva situación luminosa, para lo que se precisa un determinado tiempo, el tiempo de adaptación.

Tipos de filtros terapéuticos:

-400: Absorbe parte de la luz hasta los 400 nm; posee un color beige claro. Recomendado para personas que quieran mejorar su confort visual y protección. Para un uso continuado frente a pantallas de ordenador.

-C1: Absorbe el 80% de toda la luz hasta los 450 nm. Posee un color amarillo. Proporciona mayor contraste y calidad visual. Recomendada para personas con DMAE.

-450: Absorbe toda la luz hasta los 450 nm, es de color limón. Recomendada para mejorar el contraste en lentes deportivas y para personas con problemas en el nervio óptico

-500: Absorbe el 95% de la luz hasta los 500 nm; de color amarillo. Se recomienda en personas con DMAE, glaucoma o problemas en el nervio óptico.

-511: Absorbe toda la luz hasta los 511 nm; es de color naranja. Se recomienda en personas con DMAE, glaucoma o problemas en el nervio óptico.

-527: Absorbe toda la luz hasta los 527 nm, de color naranja oscuro. Se recomienda en personas con DMAE, glaucoma, retinopatía diabética o retinitis pigmentosa.

-550: Absorbe toda la luz hasta los 550 nm; es de color rojo. Se recomienda en personas con retinopatía diabética, acromatopsia o retinitis pigmentosa.

-585: Absorbe toda la luz hasta los 585 nm; es de color rojo oscuro. Se recomienda en personas con retinopatía diabética o acromatopsia.

-LLR: Absorbe parte de la luz hasta los 500 nm; es de color amarillo claro.

Existen filtros terapéuticos recomendados para diferentes patologías oculares:

-F60, F80 , F90: Aplicados en Retinosis pigmentaria. Poseen tonos marrones.

-F540, F560, F580: Aplicados en Discromatopsia y Acromatopsia. Poseen tonos naranjas.

-F451, F452: Aplicados en Monocromatopsia al azul o también denominada Cianopsia. Poseen tonos azulados. Mejora la sensibilidad al contraste.

-Z1: Aplicado a Epilepsia ya que posee una protección efectiva a la luz. Tono azul oscuro.