Iluminación para personas con deficiencia visual

Las personas con deficiencia visual necesitan de un tipo de iluminación personalizada para mejorar su agudeza visual.

En general, siempre que se aumenta la iluminación se facilita la resolución visual, pero esto no siempre es cierto para las personas con deficiencia visual. Para estas personas, en lo que se refiere a tareas concretas de visión cercana, es necesario determinar qué tipo de luz es la más indicada en cada caso por separado.

La iluminación más adecuada depende sobretodo de su patología, pero también de su edad y de otras características, como su sensibilidad al contraste y su adaptación a los diferentes niveles de luz.

Por lo tanto, no siempre se consigue una mayor agudeza visual simplemente aumentando la cantidad de luz. Existen casos en los que esta acumulación produce deslumbramiento y dificulta la visión.

Tipos de lámparas y luminarias

Hay muchos factores que tenemos en cuenta a la hora de escoger una lámpara, desde su rendimiento hasta su consumo. Menos conocido es el modo en que afectan los distintos tipos de lámparas a las personas con deficiencias visuales:

  • Incandescentes: Son más deslumbrantes, sobre todo si inciden en el campo de visión, y solo se utilizarán si tienen baño de sílice. Enfatizan los colores que contienen rojo.
  • Fluorescentes: Proporcionan una iluminación general difusa. Enfatizan los colores que contienen azul.
  • No se recomiendan las lámparas de mercurio de alta presión para las personas con deficiencia visual, debido a la alta radiación de UV y onda corta que emiten.

Desde el punto de vista de la temperatura del color, hay tres tipos principales de lámparas:

  • La luz "blanco-cálida" ofrece mayor confort que la blanca y "luz día".
  • Las lámparas fluorescentes compactas son de gran ayuda por la ausencia relativa de luz azul.
  • Las lámparas Chromalux incandescentes tienen propiedades de reproducción alta del color, para ambientes con luz pura y relajante.

Consejos para evitar los reflejos en la lectura

Se sabe que los reflejos en la lectura son molestos y más aún si los sufren personas con baja visión. Les vamos a dar una serie de consejos para que consigan evitarlos:

  • Es importante utilizar una iluminación general uniforme y difusa. Es decir, que proceda de varias direcciones, para evitar las sombras que producen las luces en una sola dirección. Favorece además la observación de la estructura espacial. Cuando se utiliza este tipo de iluminación, se puede aumentar su nivel sin que se produzcan molestias visuales.
  • Pueden modificar la colocación de la fuente de luz de acuerdo a la superficie donde incide, utilizando fuentes de luz no muy concentradas y/o superficies con colores claros, pero con acabados mates o antirreflejantes.
  • Los porcentajes recomendados de reflectancia de superficie son:
    • Techos: 70-90%
    • Suelo: 30-50%
    • Pared: 40-60%
  • Se colocarán las fuentes de luz por encima de la línea normal de visión.
  • La luminaria debe evitar que la lámpara quede visible.
  • Las luminarias de pared, excepto las que dirigen el flujo hacia el techo, no estan indicadas para personas con baja visión ya que proporcionan una iluminación desigual y a veces deslumbramientos, aunque si se utilizan pantallas difusoras pueden ayudar en la orientación.
  • Hay que procurar que cuando se utilice luz natural, las ventanas estén abiertas o las cortinas sean ligeras.
  • Debemos mantener los cristales limpios ya que una ventana sucia aumenta los reflejos.
  • En el caso de que la luz exterior sea excesiva y pueda producir deslumbramiento, bien por su intensidad o por su situación, se usarán cristales coloreados o se instalarán persianas que permitan su regulación.
  • Los techos, suelos, paredes y mobiliario muy brillantes causan reflejos y producen deslumbramiento. Son preferibles las superficies mates a las pulimentadas.

Más información: Salud Visión - Ayudas No Ópticas - Flexos, Iluminación