Testimonio de una paciente miope con visión doble

15 febrero 2019
Testimonio de una paciente miope con visión doble
Testimonio de una paciente de Terapia Visual, con miopía, astigmatismo y problemas de visión doble tras cirugía de cataratas.

Nuestra paciente tiene 54 años, es constante y muy trabajadora, lleva en terapia desde Noviembre del 2017, a continuación os dejamos su testimonio en el que narra a la perfección en primera persona su experiencia visual hasta la actualidad, esperamos que os guste tanto como a nosotras porque la verdad es que es un lujo trabajar con pacientes como ella:

“Soy miope desde que me alcanza la memoria. Mucho más del ojo derecho que del izquierdo. Y tengo también astigmatismo. Utilizo gafas desde los cinco años y lentes de contacto desde los trece.

En diciembre de 2016 noté una importante y repentina pérdida de visión en el ojo derecho. El diagnóstico fue cataratas. Me dijeron que solo tenía un 10% de visión en ese ojo y que tenía que operarme cuanto antes. El otro ojo empezaba también a desarrollar una catarata, pero aún conservaba un 60% de visión. En ese momento estaba preparando oposiciones.

Me operaron el ojo derecho en junio de 2017 y el izquierdo en septiembre. La cirugía funcionó muy bien: en nueve meses pasé de no poder salir a la calle sin gafas o lentes de contacto a solo necesitarlas para leer. El problema es que veía doble a cualquier distancia. Mi ojo derecho veía las cosas mucho más arriba y a la derecha que el izquierdo y no había forma de juntar ambas imágenes. El día a día era muy complicado, sobre todo si quería continuar con las oposiciones. Ya había sufrido anteriormente algún episodio de visión doble, especialmente cuando estaba muy cansada o estresada, pero generalmente el problema se corregía ajustando la graduación de mis lentes de contacto.

Tenía dos posibles soluciones: hacer terapia visual o resignarme a utilizar prismas para siempre. Comencé la terapia en noviembre de 2017. Al principio tenía solo una sesión cada dos semanas. Pronto vimos que no era suficiente y empecé a ir cada martes. Además, hacía todos los ejercicios que podía en casa. Como el trabajo y las oposiciones no me dejaban mucho tiempo libre, aprovechaba cualquier ocasión para poner en práctica todo lo que aprendía en las sesiones, insertando de este modo la terapia en mi vida diaria.

Han pasado quince meses y ya no veo doble, pero todavía necesito muchas veces toda mi fuerza de voluntad para ver el mundo tal como es. Sigo haciendo terapia porque quiero lograr que me resulte tan fácil como antes; incluso más fácil aún, porque ya no dependo tanto de las lentes de contacto. Por cierto, aprobé las oposiciones.”

Etiquetas:   Miopía | Testimonios | Visión Doble

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