Comienzan las clases para los niños

Antes del comienzo del curso escolar se debe realizar un examen visual a niños y jóvenes.

Así, detectaremos de manera precoz posibles defectos refractivos (miopía, hipermetropía y astigmatismo) con el fin de mejorar su rendimiento escolar.

  • El estudio visual consta de una primera parte puramente visual en la que los optometristas evaluamos la visión binocular del niño, si presenta una AV (Agudeza Visual) adecuada para su edad, tanto en lejos como en cerca, si desvía alguno de sus ojos, si presenta visión en tres dimensiones, la capacidad de enfocar y flexibilidad de enfoque, o si sus movimientos oculares son precisos y de calidad para ser un buen lector.

  • La segunda parte consiste en realizar una evaluación perceptual en la cual se determina cómo capta y procesa la información que le llega al cerebro a través de los sentidos.

  • Mediante una batería de test se observa el desarrollo de sus habilidades perceptuales, como la discriminación para ver si el niño es capaz de ver nítidos los detalles o la memoria visual con la que vemos si es capaz de hacer una foto a la imagen que quieres memorizar o hace repeticiones para conseguir grabarla, entre otras; todas ellas influyen en el aprendizaje escolar.

  • Es de gran importancia realizar un examen visual anual, ya que estudios recientes demuestran, que una de las causas del fracaso escolar son los problemas refractivos, binoculares o perceptuales no detectados.