Los niños tienen que aprender a ver

Desde el nacimiento estamos construyendo la información visual mediante la experimentación, aprendemos a ver y desarrollamos la percepción.


Nacemos con un sistema visual inmaduro, tenemos que desarrollar el contacto visual, nuestra agudeza visual es muy pobre hasta reconocer un patrón (a papá y mamá), rastrear, madura nuestro sistema oculomotor inicialmente con seguimientos ya que nuestra fóvea está madurando y ya podemos fijar.

Simultáneamente la amplitud y precisión de la acomodación mejora drásticamente y la estereopsis empieza a desarrollarse en los 3 primeros meses de vida.


A los 6 meses la acomodación de un bebé es prácticamente como la de un adulto y ahora conseguimos tener una fijación bifoveal estable.

La acomodación, las vergencias y la pupila trabajan simultáneamente además la disparidad de fijación se termina de desarrollar entre el 4º y 6º mes. Ya están listos nuestros ejes visuales, paralelos, presentamos ortotropia.


Hasta los 12 meses la visión del color no se desarrolla completamente.

Muchas habilidades del procesamiento de la información visual ya están presentes entre el 6º y 8º mes. Estás habilidades se utilizan para extraer y organizar la información visual de nuestro entorno, la relacionamos con la información previa que ya conocemos y con la información de otros sentidos.


Nuestro sistema oculomotor sigue madurando no es preciso y eficaz hasta los 6 años de edad, no presentamos unos sacádicos como los de un adulto hasta los 10 años de edad.


El retraso acomodativo va aumentando con la edad, un niño de 1ª de primaria es más hipermétrope que el de 5º de primaria.

Nuestro consejo es que los bebés y niños en edad escolar han de ser explorados para verificar que el desarrollo motor y de la vía visual sean adecuados.