Uveítis

Inflamación del tracto uveal, que puede afectar tanto a la úvea como a las estructuras adyacentes.

Un paciente con una lesión inflamatoria periférica referirá la presencia de moscas volantes y tendrá una visión mínimamente borrosa. Por otra parte, la coroiditis activa que afecta la fóvea causará una pérdida de la visión central, y es posible que el paciente no advierta la presencia de moscas volantes.

Desde el punto de vista anatómico, se clasifica en:

Uveítis anterior
La uveítis anterior se divide en iritis si se inflama predominantemente el iris e iridociclitis en la que están igualmente afectados el iris y la parte anterior del cuerpo ciliar. Los síntomas principales de la uveítis anterior aguda son fotofobia, dolor, eritema, disminución de la visión y lagrimeo. Sin embargo en la uveítis anterior crónica el ojo puede estar blanco y tener unos síntomas mínimos, incluso en presencia de una inflamación severa.

Uveítis intermedia
El síntoma de presentación suele ser el de “moscas volantes”, aunque en ocasiones la afección se manifiesta con un trastorno de la visión central debido al edema macular cistoide crónico. Se caracteriza por una vitritis con pocas o ninguna célula en la cámara anterior y la ausencia de una lesión inflamatoria focal en el fondo de ojo.

Uveítis posterior
Los dos síntomas principales de la inflamación del segmento posterior son las moscas volantes y los trastornos de visión.

Un paciente con una lesión inflamatoria periférica referirá la presencia de moscas volantes y tendrá una visión mínimamente borrosa. Por otra parte, la coroiditis activa que afecta la fóvea causará una pérdida de la visión central, y es posible que el paciente no advierta la presencia de moscas volantes.